Me echan de casa por no cargar la Sube

Por culpa de los auriculares no escuché cuando subieron los pungas. Uno tenía un cuchillo de medio metro y el otro una gorra que decía Braian.

Me echan de casa por no cargar la Sube

Perdí el 60 porque me olvidé de cargar la Sube. Antes que manguear una tarjeta preferí dar vueltas por Barracas hasta encontrar un kiosco en el que la cargaran, más difícil que tomar sopa con los pies.

 

Una vez arriba me senté atrás de todo, al lado de la ventanilla que no podés abrir sin darle un codazo a una vieja. Pareciera que las pegan con portland los hijos de puta, mejor dejarla cerrada y fumarse el pedo impune de alguno. Quién no se echó un anónimo en el 60.



En la radio estaba hablando Román Iucht de las complejidades metafísicas de un lateral mal sacado, así que puse On The Beach de Neil Young, un blues espeso ideal para atravesar Constitución.

 

Por culpa de los auriculares no escuché cuando subieron los pungas. Uno tenía un cuchillo de medio metro y el otro una gorra que decía Braian.

 

Me cago en Román Iucht, pensé –en Neil Young no–, cuando me percaté de que ya tenía a los wachines demasiado cerca como para sacar el celular y borrar el video de la despedida de soltero de mi compañero de oficina, El Mandarina.

 

En la obra de arte filmada con un Nokia figurábamos todos los empleados de la empresa y hasta el jefe con cuatro trabas cariocas que parecían la línea de 4 del Brasil de Mario Zagallo.

 

–El celular o tu vida –me dio a elegir el caco y fue lo más filosófico que me dijeron desde el “cualquier cosa pateá en los huevos” de mi papá en el primer día de clases.

 

Le di el celular aunque sentí que le estaba dando mi vida, porque si al Braian se le ocurría subir el video a la web caíamos todos. Y si al Braian y al celular lo agarraba la cana el video llegaba aún más rápido a Intrusos.



Desde ese día pienso en que me van a rajar de casa, del laburo y hasta que me van a linchar todos los divorciados por mi culpa.

 

A veces compro Crónica para ver si algún Braian aparece acribillado. Y después pienso que el punga se había choreado la gorra también y en realidad se llama Bonifacio o Jean Paul y trabaja en una ONG que destruye celularespara salvar a la humanidad de la alienación.

 

Pero lo más probable es que se llame Braian y me la mande a guardar.

TermoMe echan de casa por no cargar la Sube