Killer – Capítulo 5

[vc_row overlay_opacity=»0.4″ background_image=»720″][vc_column width=»1/4″][/vc_column][vc_column width=»1/2″][heading text_color=»text-light» header_align=»center» margin_top=»40″ margin_bottom=»10″]Killer[/heading][bordered_divider divider_color=»#ffaa6a» margin_top=»10″][vc_column_text text_color=»text-light» margin_top=»0″ margin_bottom=»40″]

En el bar me esperaba Mariela, que acababa de cortar con el novio. El virgo dejó el Facebook abierto con cinco pestañas de chats y sendas fotos de su pijita.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»2/3″][heading]Killer – Capítulo 5[/heading][vc_column_text]

Ona Sáez se tomó unos días para agregarme al Face. Son especialistas para encontrarte. Si te vieron diez minutos en una fiesta a la que fuiste disfrazada del hombre araña te encuentran igual.

 

Chateamos un par de veces y me hizo reír. Hice las preguntas correctas para asegurarme de que no fuera el sátiro de la bicicleta. Él no volvió a ir a la clase de running porque los leones no se dejan mostrar dos veces ante la presa.



Le pregunté a un par de amigas si correspondía aceptar la cita tan rápido. Una me dijo que no se encontraba con nadie antes del primer mes de chat intenso. Le hice caso a la que me dijo lo que tenía ganas de escuchar:

 

–Yo voy a citas por Tinder con sólo ver una foto de un cuello y acá me ves, vivita y culeando.

 

Ona Sáez me propuso hacer la ruta del moscato entre Güerrín, Banchero y La Americana. Supe que era para ponerme en pedo y bajar el hándicap del hoyo, pero la idea me gustó.

 

Camino a Güerrín, hice como que hablaba por teléfono para evitar a los standaperos de Paseo la Plaza.

 

Ona estaba empapado en un perfume de Calvin Klein y cuando pasa eso no sabés si es un obsesivo de la limpieza o un sucio que se baña sólo los martes.

 

Me habló de su ex antes de la primera fainá.

 

–¿Qué rompimos? –dijo cuando llegó la cuenta y pensé que me había cruzado con otro roedor.

 

Pero se ofreció a pagar él y como yo todavía no cobraba, me dejé. Preferí combatir el patriarcado otro día.

 

Fuimos a su casa en su moto y el viento me despeinó.

[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″][vc_column_text]

Todos los Capítulos:

[/vc_column_text][vc_column_text margin_top=»30″ margin_bottom=»30″][/vc_column_text][vc_column_text]


[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][bordered_divider margin_top=»30″ margin_bottom=»30″][/vc_column][/vc_row]